lunes, 2 de mayo de 2016

El anís “Infernal” y su curiosa propaganda

Cartel publicitario
El anís nació en un almacén del barrio de la Bordeta, en Lleida hacia el año 1888 de la mano de Miquel Serra. La osadía de este emprendedor hizo que incluso un anuncio de este licor se colgara en forma de pancarta luminosa de la Torre Eiffel en París.

Este anís tenía dos variedades, seco y dulce, perfumado con comino y anís, este anís rozaba los 40 grados y durante su existencia su publicidad se basaba en asegurar que era el peor del mundo y añadir detalles como que estaba hecho con las peores uvas del priorato o que era muy perjudicial para la salud.

El final de esta empresa parece ser que tuvo que ver con un incidente ocurrido en la guerra civil como reza esta página web (traducida según el traductor de Google)

El último propietario de la empresa de licores. Parece, tal como me refirió mi padre, que la sociedad envasadora del anís había pasado de manos de sus propietarios históricos a un acreedor que trasladó la planta en Artesa de Segre. El hombre, tal como me refirió mi padre habría sido muy partidario de la juerga, de forma que al producirse el golpe de Estado de 1936 y el desorden consiguiente habría protagonizado un incidente trágico para él.

Mi padre fue movilizado con la quinta del biberón, hacia 1938 y el incidente se produjo mucho antes. Él me contó que un día yendo por la calle vio un grupo de personas con aire fuerza festiva. En el centro del grupo se veía una persona vestida de cura, que lo llamó. El hombre llevaba un pliego con billetes a los dedos y con una ceremoniosa aparatosidad hizo arrodillarse a mi padre y le dio, a modo de sagrada forma, un billete de cinco pesetas. La imagen fue imborrable!

Detención

Pero, lo más grave de todo es que a través de un tío que durante un tiempo de la guerra civil trabajó para el ayuntamiento en casa supimos que aquel rico empresario anticlerical fue detenido casi inmediatamente y que de acuerdo con la situación del momento, un grupo armado llegado de fuera la habría matado, sin ningún juicio.

El rumor de que en torno al caso llegó a mi padre es que el propietario del Infernal habría ido a Balaguer a una casa de citas disfrazado de cura, tal como refiere Vidal. Lo que no recoge el escritor de Arbeca es que la acusación que se hizo correr por la ciudad para justificar la ejecución fue que antes el empresario habría muerto al cura de quien tomó la sotana y el sombrero de teja. Todo ello parece que fue una especie de castigo, no se si divino a aquella manía de culto báquico o demoniaco.
Tarjeta de visita

Un anuncio de Prensa

Etiqueta

Fuente: La reguereta

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No dudes en dejar tu opinión. Siempre se puede aprender más y corregir errores gracias a quien lee este blog.