viernes, 10 de junio de 2016

El silbato azteca de la muerte

Así es un silbato de la muerte
Hace meses leí en una página de internet que no me ofrecía demasiada confianza que los aztecas usaban unos silbatos de terrorífico sonido que escucharon los españoles cuando se enfrentaban a tropas aztecas. Hoy he visto en fuentes de más credibilidad que este silbato existió realmente aunque parece que fue algo más ritual que bélico aunque se uso también para aterrorizar al enemigo y realmente me ha parecido su sonido aterrador.

Los silbatos aztecas de la muerte son silbatos en forma de calavera que emiten un tenebroso ruido cuando se sopla en ellos. Cientos han sido recolectados y descartados como juguetes, hasta que Roberto Velázquez, un ingeniero mecánico que ha dedicado su vida adulta a investigar y recrear los sonidos de los silbatos antiguos, ha llamado la atención sobre el significado cultural de los silbatos. Los silbatos aztecas de la muerte son clasificados como miembros de la familia de los aerófonos porque el sonido es producido por el aire que vibra dentro del instrumento.

Expertos afirman que este sonido, también llamado 'ehecachichtli', fue utilizado en la antigüedad durante la celebración de macabros rituales en los que se realizaban sacrificios en honor a su Dios azteca del viento, llamado Ehécatl.

Muchas de estas calaveras han sido encontradas en templos y colocadas en las manos de esqueletos humanos.

Tampoco se descarta que estos objetos hayan sido utilizados para causar un efecto psicológico e intimidar y asustar a las tribus rivales.

La pagina "Rincón abstracto" dice lo siguiente:

Se sabe, apenas recientemente, que este silbato cuyo sonido es estremecedor –simulando tal vez los gritos de una persona exudando sufrimiento–, era empleado en la guerra para producir pavor en sus adversarios, en una especie de estado alterado de conciencia (imagina cientos de ellos al unísono). El sonido era conseguido por aerófonos de doble diafragma o de muelle de aire

Para hacer uno de estos silbatos se necesita:

  • Arcilla de terracota para esculpir
  • Herramienta para texturizar y esculpir escalones monolíticos
  • Moldeador de arcilla con punta cónica
  • Alambre para esculpir
  • Palillos
  • Botella de espray
  • Bandeja para galletas
  • Pinturas
  • Brochas

Instrucciones

  1. Dale forma a la arcilla de terracota como una pelota pequeña del tamaño de la palma de tu mano amasándola entre tus manos. Aprieta la pelota delicadamente con tus dedos en los lados para aplanarla y alargarla ligeramente.
  2. Enrolla un tubo separado de arcilla que tenga de 2 a 3 pulgadas (5 a 7,5 cm) de longitud y 1/2 pulgada (1,2 cm) de diámetro. Une el tubo a la parte superior de la pelota de arcilla presionando ligeramente y alisando las orillas del tubo en la parte superior de la pelota.
  3. Inserta el moldeador de arcilla en el tubo pausadamente hasta que se vaya al centro de la pelota. Lentamente extrae el moldeador. Haz un agujero grande en la parte inferior de la pelota y ahueca el interior usando la herramienta para texturizar y esculpir escalones.
  4. Haz otra pelota de arcilla más pequeña amasándola con tus manos. Esta pelota deberá ser lo bastante pequeña para caber en la pelota más grande con exceso de espacio alrededor. Corta esta pelota a la mitad usando el alambre para esculpir. Ahueca el interior de ambas mitades con la herramienta para escalones.
  5. Junta las dos mitades sin apretarlas y haz un agujero en la parte superior con la punta cónica. Abre la pelota de nuevo y limpia la arcilla suelta. Vuelve a unir la pelota y alisa la unión con cuidado, creando una bola hueca con un agujero encima.
  6. Inserta la bola hueca pequeña en la más grande. Alinea el agujero de la bola hueca con el agujero del tubo en la bola grande. Deja un pequeño espacio entre el agujero del tubo y la bola hueca. Fija la bola pequeña dentro de la grande juntando las orillas de la arcilla y aplanándolas.
  7. Esculpe la cara de la pelota grande para que se parezca a una calavera usando la herramienta para escalones y los palillos para definir formas y crear relieve.
  8. Precalienta el horno a la temperatura especificada en el paquete de la arcilla. Pon el silbato en la bandeja para galletas. Hornea durante el tiempo especificado en el paquete. Deja que se enfríe por completo.
  9. Pinta el silbato terminado con la pintura y las brochas.

Fuentes: Rincon Abstracto

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Asi suena este silbato

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