jueves, 11 de agosto de 2016

Julio Cervera y la invención de la radio

¿Quién fué el verdadero padre de la radio?
El 15 agosto 1945 los japoneses escuchaban atónitos por primera vez en la historia la voz de su emperador Hirohito, que les pedía dejar de combatir a los soldados estadounidenses. El 11 de septiembre de 1973, el presidente de Chile Salvador Allende, cercado en La Moneda por los militares golpistas, se dirigió a los ciudadanos por última vez en un emotivo discurso. El 30 octubre 1938, se cuenta que Orson Welles aterrorizó a miles de estadounidenses al informarles sobre una ficticia invasión alienígena. Cada uno de estos míticos momentos fueron posibles gracias a la radio, una herramienta que revolucionó las comunicaciones y que tiene en Guglielmo Marconi a su inventor oficial. Sin embargo, no fue el premio Nobel italiano el primero en conseguir transmitir la voz humana a través de las ondas. Ese privilegio le corresponde a un ayudante suyo: el español Julio Cervera.

Este brillante militar e ingeniero nació en la localidad castellonense de Segorbe el 26 de enero de 1854. Su capacidad para las matemáticas le llevaron a estudiar Ciencias en la Universidad de Valencia. Sin embargo, pronto se alistó en el ejército en la Academia de Caballería de Valladolid y después en la Escuela de Ingenieros Militares de Guadalajara.

Su condición castrense le llevó a participar en varias expediciones en el norte de África a finales del siglo XIX. Sin embargo, fue en las colonias americanas donde Cervera demostró su valía en combate al defender el puesto de comunicaciones de Guamaní, en Puerto Rico, durante la guerra contra Estados Unidos.

Una vez finalizado el conflicto es cuando empieza su etapa como inventor. Interesado en los avances producidos en la telegrafía sin hilos obtuvo el permiso del Gobierno español para trabajar en Londres junto a Marconi. En 1898 colaboró durante tres meses con el investigador italiano y su ayudante George Kemp en el desarrollo de diversos instrumentos de emisión y recepción de señales mediante telegrafía sin hilos. El tiempo que trabajó en el laboratorio de Marconi le sirvió para conocer de primera mano los últimos avances en este campo. Y no tardó en ponerlos en práctica.

Su propio sistema

De vuelta a España ideó un sistema más sencillo que el de Marconi para transmitir mensajes a través de unas máquinas con teclado. Este ingenio fue utilizado y probado con éxito por el ejército español durante tres meses en los que estuvo transmitiendo información entre Tarifa y Ceuta. Pero Cervera no se conformó con la emisión de datos.
Quería que fuese la voz humana la que volara por las ondas. Y eso lo consiguió en 1902. En ese año unas emisiones entre Jávea e Ibiza se convirtieron en las primeras transmisiones de la voz humana por telegrafía sin hilos, es decir, en la radio.

Por desgracia, esta hazaña de las comunicaciones no fue apreciada por las autoridades españolas, enfangadas en las dificultades socioeconómicas de la crisis del 98. Esta dejadez gubernamental contrastó con las facilidades de Marconi para dar a conocer sus avances y patentar las diferentes herramientas. La fluida relación con los políticos británicos y la comunidad científica de la época le permitieron obtener un reconocimiento del que Cervera nunca disfrutó.

En cualquier caso, el investigador castellonense no cayó en el desánimo y siguió con distintos proyectos. De hecho, entre 1899 y 1914 realizó una docena de patentes entre las que se encuentra un sistema de control a distancia considerado un predecesor de los mandos a distancia actuales. Cervera falleció en el olvido en 1927. Tuvieron que pasar varias décadas para que su figura fuera reconocida.

Los otros padres de las ondas

Si hay un invento con múltiples candidatos para su paternidad ese es la radio. Y es que a finales del siglo XIX la ciencia derribaba una frontera tras otra a enorme velocidad encadenando las investigaciones de diversos autores. A pesar de que Marconi aparece en todos los libros escolares como inventor de este revolucionario medio de comunicación, varios científicos se le adelantaron. Eso sí, el premio Nobel italiano tuvo la capacidad de apreciar las enormes posibilidades que ese ingenio otorgaba y tuvo la valentía de comercializarlo. Pero si hay unanimidad en que Marconi no fue el creador de la radio, los expertos no se ponen de acuerdo en la verdadera autoría del avance.

Uno de los candidatos a ‘padre’ de la radio es el alemán Heinrich Rudolf Hertz. Este magnífico físico descubrió la existencia de las ondas electromagnéticas. Sin embargo, Hertz, que también demostró el efecto fotoeléctrico, no supo ver las ventajas de su hallazgo. De hecho, llegó a asegurar que las ondas electromagnéticas no tenían ningún uso práctico.

El nombre de Nikola Tesla también está en la terna de candidatos a la autoría de la radio. La figura de este ingente científico –minusvalorado en su época y mitificado en la actualidad– siempre se relacionada con cualquier avance sobre electromagnetismo. Tesla patentó un sistema de radio en EEUU en 1900. Pero la oficina de patentes finalmente concedió la patente sobre la radio a Marconi en 1904. En 1943 la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos reconoció a Tesla la propiedad de la patente. Demasiado tarde para desplazar a Marconi de los libros de Historia.

Fuente: El Correo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

No dudes en dejar tu opinión. Siempre se puede aprender más y corregir errores gracias a quien lee este blog.